«Las antologías son necesarias para todo proyecto editorial
serio porque son un indicador no sólo de la situación de la producción literaria
en un momento particular, sino sobre todo, de las formas de lectura que
realizan los lectores especializados».
Esta teoría más que comprobada ha sido parte fundamental del
quehacer de una editorial como Traspiés
con títulos como Ficción Sur, Cuentos del alambre (y Nuevos Cuentos del alambre) o Abierto por inventario (Vivero de
relatos).
Si, como dice Lauro Zavala, «la riqueza de un proyecto editorial
puede medirse por la calidad de sus antologías[i]», el capital de Traspiés
está más allá de toda duda.






