6 oct. 2009

El antivirus de la literatura

cabecerablog
La minificción es el antivirus de la literatura.

Lauro Zavala

Microrrelato, minificción, microficción, relatos hiperbreves, cuentos ultracortos, short-short stories, flash fiction… la lista de nombres para llamar a esta forma narrativa que se caracteriza por su extema brevedad es tan extensa que el adjetivo paradójico se nos queda corto, y valga la redundancia.

   Desde que en el siglo pasado (!) una investigadora cubana decidiera hacer su tesis doctoral sobre tres autores mexicanos —Torri, Arreola y Monterroso—, esta nueva forma narrativa ha ido ganando adeptos  entre los lectores, los creadores y, tarde, poco y mal entre los editores.

   En la actualidad, si nos atenemos a la multitud de concursos que se convocan en todos los países del mundo y en casi todos los medios de comunicación, es necesario reconocer, cuando menos, que es el género de moda. Pero ¿es un género? ¿un sub-género del cuento? ¿un híbrido entre poesía y narrativa?

   En homenaje a mi maestro Monterroso, en agradecimiento a Lolita Koch por ser la pionera que tiró la primera piedra al vacío en la búsqueda de una nueva poética, en reconocimiento a cada obra de Ana María Shua (a quinen parece que la piedra le dio de lleno) y al estímulo constante que ha supuesto la lectura de todos y cada uno de los textos de del doctor Lauro Zavala, se presenta este taller de cuentos chaparros, de microrrelatos no sé si en el momento apropiado, pero seguro que en lugar idóneo.

   En él partiremos desde la tradición oral, cuna de toda la literatura, pasando por el cuento tradicional, el relato contemporáneo hasta llegar por destilación al Microrrelato.

   Revisando textos de todas las épocas y culturas pero haciendo hincapié en la literatura hispanoaméricana, veremos la evolución del cuento e intentaremos descubrir si el Microrrelato no deja de ser la forma más normal de narrar que tenemos hoy a nuestro alcance.

   Menos es más, como preconizaba la Bauhaus y siempre pasa que cuando uno intenta describir un detalle es cuando más palabras necesita. Tal vez ahí se encuentre la extrema dificultad de hacer las cosas más aparentemente simples. Exprimir un texto para extraer el puro jugo, la esencia sin semillas y sin pulpa, las palabras desnudas frente al lector con su carga genética colectiva y personal, y conseguir que una sola de ellas nos digan tanto como ciento volando.

   Tal vez entre todos, en este taller, seamos capaces de descubrir si un Microrrelato es ese paréntesis en la literatura, un hálito de aire en el momento más necesitado, oxigeno puro en cada palabra y cada silencio. Una frase en cursiva, en negrita, un parte subrayada, un entrecomillado, un punto y final en el momento exacto.

   Dejaremos de ser monos y nos convertiremos en dinosaurios. Y despertaremos y estaremos aquí.

TALLER DE CUENTOS CHAPARROS

México, D.F.  – Noviembre 2009-Febrero 2010



Votar esta anotación en Bitácoras.com

1 comentario:

Yoel dijo...

Cuando el dinosaurio desperto y se miro en el espejo, descubrio que el mono siempre habia estado ahi. Mas que un tonto plagio, aspiro a que pesques la ironia. Saludo bloguero

Publicar un comentario