21 mar. 2010

Maldita inspiración



Encendió con desgana el portátil, apagó con furia el cigarrillo y se plantó frente a la pantalla blanca en la que al fin  titilaba el cursor.


Se movió en la silla durante un buen rato antes de cerrar el programa, apagar el ordenador y encender un nuevo cigarrillo. Inspiró profundamente.


El humo le entró en el ojo y comenzó a llorar. Justo con la punzada de dolor en el pecho, le vino aquella idea genial.


Maldijo su suerte al no atinar con el botón del power, ni con el cenicero.


Olvidó la frase que estaba rumiando en  el mismo instante en que comenzaba a latir con fuerza el dedo que se quemó, y dejaba de hacerlo su maltrecho corazón.


Helio Ayala ©

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7 comentarios:

María dijo...

Me gusta!!! me gusta mucho , Helio .

Profesor, deje de cantar , que no está el tiempo para tentarlo :-)

Cristina dijo...

Helio, "sin desgana" aporreo el teclado y me enciendo un cigarrillo mientras pienso algo original para decirte que me gusta. Me gusta, sí. Como ves, ni originalidad me queda ya. Caray!!! Encima me ha entrado humo en el ojo y... ¡ay!
Muy bueno!!!

Helio dijo...

Sigo queriendo la dirección del director de fotografía que asesora al profe, que bueno es!!!!

Marta dijo...

Me ha gustado...., muy bueno !!!!

Toñi Ramos dijo...

¡De verdad , insisto en la idea de que se han apuntado al taller para no dejar solo al profe!

beatriz dijo...

Menos mal, Heliecito, que a tí si te dio tiempo a encender el power (y a apagarlo) varias veces... Y las que te quedan. ;)

Jose dijo...

Este también me ha gustado. Helio, choca esos cinco, chaval, o cuatro, por lo del dedo...

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